Guerra contra la duda
La duda es una de las armas favoritas del enemigo porque debilita tu oración desde adentro. No pidas con un pie en la fe y otro en la incertidumbre. Cree con firmeza, porque Yo respondo a la fe decidida.
Santiago 1:6
Tu oración de hoy
Padre, declaro que pido con fe y sin dudar. Renuncio a toda duda que debilite mi oración y creo firmemente que respondes conforme a tu voluntad. Amén.
«Pida con fe, no dudando nada.»









