El enemigo huye
No negocies con lo que debes resistir. Sométete primero a mí, y verás cómo lo que parecía inamovible retrocede. El enemigo conoce la autoridad que llevas cuando caminas sometido a mi voluntad.
Santiago 4:7
Tu oración de hoy
Señor, me someto a ti por completo. Resisto al diablo en el nombre de Jesús y declaro que huye de mí ahora mismo. Ninguna intimidación del enemigo tiene lugar en mi vida. Amén.
«Resistid al diablo, y huirá de vosotros.»









